Análisis en profundidad

Telemedicina: qué es, cómo funciona y algunos ejemplos

Desde los reconocimientos médicos a distancia a través de Internet, pasando por la teleconsulta entre médicos, hasta las aplicaciones web y móviles para la transmisión de información relacionada con la marcha del tratamiento y la detección de los parámetros vitales de los pacientes: así es como la telemedicina habilita los servicios prestados en el territorio gracias al uso de tecnologías innovadoras.

12 Nov 2021

Paola Capoferro

telemedicina

En los últimos años en varios países ha aumentado progresivamente la atención por los proyectos de asistencia médica online, pero es con la emergencia Covid-19 que la telemedicina ha atraído la atención de los operadores del sector, también con vistas a ofrecer servicios a distancia a pacientes no Covid.

Pero demos un paso atrás para tratar de enmarcar mejor el tema y comprender los beneficios y ámbitos de aplicación de la telemedicina.

Qué es la telemedicina y cómo funciona

La telemedicina se define en países como Italia como «una forma de prestar servicios de atención sanitaria, mediante el uso de tecnologías innovadoras, en particular las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), en situaciones en las que el profesional sanitario y el paciente (o dos profesionales) no se encuentran en el mismo lugar». La telemedicina consiste en la transmisión segura de información y datos médicos en diversos formatos: texto, sonido, imágenes u otras formas, necesarios para la prevención, el diagnóstico, el tratamiento y el posterior seguimiento de los pacientes. Los servicios de telemedicina deben asimilarse a cualquier servicio sanitario de diagnóstico/terapéutico. Sin embargo, el servicio prestado en telemedicina no sustituye al servicio sanitario tradicional en la relación personal médico-paciente, sino que lo integra para tratar de mejorar la eficacia, la eficiencia y la adecuación.

Para la Organización Mundial de la Salud (OMS), la telemedicina es «la prestación de servicios de atención y asistencia, en situaciones en las que la distancia es un factor crítico, por parte de cualquier profesional de la salud mediante el uso de tecnologías de la información y la comunicación para el intercambio de información útil para el diagnóstico, el tratamiento y la prevención de enfermedades y traumatismos, la investigación y la evaluación y para la formación continua del personal sanitario, en interés de la salud del individuo y de la comunidad».

Los primeros experimentos de telemedicina nacieron para responder a una necesidad concreta: garantizar una asistencia adecuada también a quienes se encuentran en zonas geográficas alejadas y mal atendidas o en situaciones incómodas. En Italia, una de las primeras aplicaciones se remonta a 1976, cuando, a través de la línea telefónica, se transmitieron electrocardiogramas a distancia.

En general, fue el deseo de mantener un servicio asistencial eficiente con altos estándares de calidad y el aumento de la prevalencia de las enfermedades crónicas, así como la necesidad de mantener el gasto sanitario bajo control, lo que impulsó a seguir experimentando con nuevos modelos asistenciales a lo largo de los años.

Ventajas de la telemedicina para pacientes y médicos

Como se ha dicho, con la telemedicina es posible mejorar la prestación de servicios sanitarios mediante una mayor colaboración entre los distintos profesionales de la salud que intervienen en la vía asistencial y los pacientes. En general, como se puede adivinar, las herramientas de telemedicina permiten asistir a los pacientes, visitarlos y realizar consultas a distancia; enviar y recibir documentos, diagnósticos e informes de forma inmediata a distancia; mantener constantemente monitorizados los parámetros vitales de los pacientes en tratamiento.

Entrando en los méritos de los beneficios ligados a los proyectos de telemedicina, se pueden mencionar cuatro de ellos en particular:

1. Acceso

Gracias a la telemedicina, también es posible llegar a pacientes de zonas de difícil acceso, como comunidades de montaña, pequeñas islas o zonas rurales con malas conexiones con la ciudad.

2. Mejora de la calidad de la atención al garantizar la continuidad de la misma

Con la telemedicina es posible garantizar la asistencia sanitaria en condiciones de seguridad, evitando que los pacientes tengan que desplazarse a las consultas de los médicos y especialistas, o a los centros de tratamiento y, viceversa, permite a los médicos seguir a distancia a las personas que tratan.

Este aspecto es aún más decisivo cuando se trata de patologías crónicas, que si se gestionan en continuidad asistencial, también gracias a la integración entre hospital y territorio, permiten una gestión más racional del paciente en su domicilio.

Además, el hecho de poder contar con servicios de telemedicina también permite a los pacientes beneficiarse del apoyo médico y terapéutico de las estructuras de excelencia de cada país, independientemente de su ubicación.

3. Mejora de la eficacia, la eficiencia y la adecuación

La telemedicina es la respuesta para simplificar la colaboración entre los diferentes actores que interactúan a lo largo del camino de la atención de los pacientes, mejorar la interacción médico-paciente y hacer que se tomen acciones oportunas, reduciendo los riesgos de complicaciones, el uso de la hospitalización, los tiempos de espera y optimizando el uso de los recursos disponibles.

Pero los beneficios no acaban aquí: si se adoptan plataformas que simplifiquen la interacción entre los profesionales y con los ciudadanos, la eficiencia de los médicos clínicos aumenta y, en consecuencia, también es posible mitigar otro de los grandes retos de la sanidad, que es la escasez de clínicos, que alcanzará los 14 millones en 2030, según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud.

Clasificación de los servicios de telemedicina: qué son y cómo funcionan

Según las directrices que siguen varios países, los servicios de telemedicina pueden clasificarse en 3 grandes macroáreas: Especialistas en telemedicina, telesalud y teleasistencia.

Con la telemedicina especializada, los pacientes pueden beneficiarse de servicios y consultas a distancia dentro de una disciplina médica específica. Los siguientes modos de interacción entran en esta categoría:

  • Televisit, que implica la interacción entre el paciente y el médico/especialista a través de un soporte de vídeo en tiempo real;
  • Teleconsulta, en la que médicos y especialistas interactúan para hacer un diagnóstico o elegir una terapia. Se trata de una actividad de consultoría a distancia;
  • La telecooperación consiste en la asistencia de un médico u otro profesional sanitario a otro médico u otro profesional sanitario durante la realización del servicio.

La telesalud es un servicio de asistencia personalizada que pone a los pacientes (sobre todo a los crónicos o de edad avanzada) en contacto directo con su médico, que los asiste en el diagnóstico, el seguimiento de los parámetros vitales y la gestión del itinerario terapéutico, mediante la telemonitorización de sus parámetros vitales. El registro y la transmisión de datos pueden ser automatizados o realizados por el propio paciente o por un operador sanitario, y este modo de interacción prevé un papel activo del médico y del paciente.

Por último, el término Teleasistencia indica todos aquellos servicios de asistencia social para personas vulnerables o con capacidades diferentes, en sus domicilios, mediante la gestión de alarmas, la activación de servicios de emergencia o las llamadas de «apoyo» desde un centro de servicios.

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